Visa al Paraíso

Hay muchas historias de la guerra que no han sido contadas. Hemos visto cientos de documentos sobre Auschwitz y de cómo fue masacrada la comunidad judía, pero poco se sabe de otros que también la sufrieron.
Y mucho menos se conoce de algunas personas que lucharon por salvar las vidas de las víctimas del fascismo y el nazismo. Por esta razón, Lilian Liberman, judía mexicana y documentalista quiso compartir la historia de un héroe casi desconocido: Gilberto Bosques.
Don Bosques fue el consúl de México en Francia en la época de la ocupación Nazi. Durante su ejercicio diplomático en el país galo no hizo otra cosa sino ayudar al mayor número de víctimas que llenaban los campos de concentración.
En estos campos del sur de Francia sobraban los republicanos que habían luchado contra la falange en la Guerra Civil española. Liberman estima que Bosques pudo haber salvado a unos 25.000 españoles dándoles papeles para que vivieran legales en México.
Aunque mi abuelo no terminó en México, vivió en uno de estos campos de concentración robando papas para poder hacerse la única comida del día, escapando de los bombardeos y de los nazis. Cuando Liberman me contaba la historia de su documental no podía dejar de pensar que alguien como Bosques pudo ser la persona que librara a mi abuelo de la guerra y de la muerte, a fin de cuentas él siempre me contó que cuando se montó en el barco que lo traería a América no sabía si terminaría en Venezuela o México. No pude evitar llorar. Ella tampoco cuando le conté que él había estado en uno de estos campos de concentración.
“Visa al Paraíso” cuenta con testimonios invaluables del misimísimo Bosques grabados en 1992, cuando el héroe tenía 100 años. También muestra los recuerdos de los hijos y nietos de los exiliados. Esta película muestra la bondad de un ser humano que contra la adversidad logró esquivar a la muerte y devolverle vida a miles de personas, no sólo españoles, sino a otros perseguidos judíos, libaneses y franceses.