En medio de la injusticia, la desigualdad y la pobreza un hombre no se detuvo. Batalló 50 años en una de las zonas más desfavorecidas de la India para lograr lo que muchos piensan que es una misión imposible. Vicente Ferrer demostró a través de su vida que otro mundo es posible gracias al desarrollo integral de las poblaciones. Hace poco cumplió un año de muerto y yo no lo conocía. Gracias a Informe Semanal me enteré de todo lo que hizo este hombre más parecido a Santo que a ser humano y no pude evitar pensar que todas las cosas que él hizo de a poco, serían posibles en nuestro país y región si los intereses y las megalomanías no fuesen una enfermedad crónica.
